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El mejor regalo de Reyes Magos: enseñar a tus hijos a ahorrar

El mejor regalo de Reyes Magos: enseñar a tus hijos a ahorrar

Muchos regalos y poco carbón. Esto es lo que mañana se encontraran algunos niños y niñas al levantarse. Y es que cada año se repite la historia en muchos de los hogares: los Reyes Magos llenan a los más pequeños de juguetes y los mayores acabamos criticando el exceso de regalos.

Uno de los regalos, que en todo caso no se puede envolver pero que durará siempre y jamás perderá valor, es introducir a los hijos en la cultura del ahorro. “Si los hijos ven que los padres practican el ahorro, que vigilan sus recursos, que apuestan por la sobriedad y por la austeridad, aprenderán la cultura del ahorro y de la responsabilidad financiera”, apunta el filósofo y teólogo Francesc Torralba.

En este sentido, la primera lección es que los padres pueden enseñar con el ejemplo si evitan comprar de forma compulsiva y enseñan a comparar precios, estableciendo prioridades para distinguir lo necesario de lo deseado.

Más allá del “ejemplo”, existen otros sencillos consejos cuya finalidad es educar a las futuras generaciones sobre la cultura del ahorro y demostrarles que el tiempo es el mejor aliado.

Hablemos del dinero

Imaginemos que estamos en un cajero automático con nuestros hijos y pongámonos en su piel. Ellos ven que con solo tocar unos botones salen unos billetes que sirven para comprar cosas. ¿Y si el dinero se acaba? ¡Fácil! Volvemos a la máquina y nos dará más. Si no entienden que ese dinero sale del banco porque nosotros lo hemos dejado allí, no entenderán porque nos negamos a gastar.

Con 5 o 6 años, los niños ya pueden comprender conceptos financieros básicos. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) aconseja aprovechar para hablar con ellos sobre el dinero en situaciones como cuando pagamos una compra, comparamos precios en el supermercado, planeamos las vacaciones o cambiamos de tarifa de teléfono.

La paga, su primer sueldo

Hasta que nuestros hijos no vean que si hoy se compran dos bolsas de golosinas puede que la semana que viene no les llegue ni para un chicle, no acabarán de entender la importancia de administrar bien el dinero. Los expertos aconsejan dar una cantidad semanal con la posibilidad de ganar algo extra por hacer trabajos adicionales. Dos lecciones en una: planificar unos ingresos regulares y saber que el trabajo bien hecho tiene recompensa.

Pero… ¡atención! No  hay que caer en la trampa de adelantar el dinero cada vez que el niño o niña quiera comprar algo y no le llega la paga. La raíz de problemas de endeudamiento de muchos adultos son precisamente el “comprar ahora y pagar después”.

Presentar al “cerdito ahorrador”

Torralba subraya que “es bueno que se den cuenta de que conquistar cualquier objeto de deseo exige tiempo, esfuerzo, trabajo y voluntad”. Seguro que muy pronto tendrás la oportunidad  para enseñar a tu hijo como hacerlo, sencillamente espera a que se encapriche por algo. Es el momento ideal para explicarle que puede comprarlo con su propio dinero y que usted le enseñará a planificar y ahorrar para conseguirlo.

Puede ayudarle a entender que cuanto más ahorre, menos tiempo tardará. Para los más pequeños, puedes guardar el dinero en una hucha transparente. Ver como el contenido aumenta ayuda a motivarlos y es esencial que la primera experiencia de ahorro sea positiva. Este será el caso si los primeros objetivos se alcanzan en dos o tres semanas. Incluso puedes pagarle un interés: por cada 10 euros en la hucha, añadir 50 céntimos o más.

La primera cuenta bancaria

Empezar a entrar en el mundo de los mayores y porque el cerdito ya no es serio… Es aconsejable hacer de este momento una ocasión especial y acompañarlo a la oficina. Si se puede concertar cita previa con un empleado mejor, ya que el niño recordará ese apretón de manos y le dará importancia al acontecimiento.

Evitar el “lo quiero y lo quiero ahora”

“Es esencial educar el deseo y el valor de la espera”, cuenta Torralba. “Contestar afirmativamente a todos los deseos de nuestros hijos es construir pequeños déspotas, personas incapaces de tolerar la frustración que comporta la negación”, añade. No queremos a un pequeño dictador corriendo por casa, así que será mejor enseñarles a no caer en el “veo y quiero”.

Con la finalidad de protegerles del bombardeo diario de mensajes publicitarios, la CNMV da algunos consejos para ayudar a desarrollar su capacidad de análisis crítico. Por ejemplo, explicándoles que la publicidad sólo cuenta lo positivo de un producto y animarles a inventar un anuncio para un juguete o alimento que no le guste, así verá cómo es posible vender lo invendible.

Seguro que a los tres Reyes Magos no les importa si los padres damos también un regalo a nuestros hijos a lo largo del año: enseñar a gestionar, ahorrar e invertir su dinero.

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