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Cinco maneras naturales de recargar las pilas

Cinco maneras naturales de recargar las pilas

Por Patricia Ramírez.

¿Agotado a estas alturas del año? ¡Pero si acabamos de estrenarlo! No te preocupes. Hoy vamos a dedicar este espacio a conocer cómo recargar las pilas de una manera natural y gratuita. Nuestro cuerpo y nuestra mente funcionan como si tuvieran baterías. Y de hecho, las tienen. Glucosa, hierro, neurotransmisores, hormonas, todo lo que pulula por nuestro interior nos permite sentirnos fuertes, vitales, alegres… o, todo lo contrario, fatigados, tristes, desmotivados.

¿Qué necesitamos para sentirnos con un buen estado de ánimo y llenos de energía? Sin duda, la casa hay que empezarla por los cimientos.

Descanso reparador

Nuestra mente y nuestro cuerpo no funcionan bien si no descansamos lo suficiente. Y descansar no solo es quedarte dormido. Es tener un sueño reparador. Que te levantes por la mañana y tengas la sensación de haber descansado. El número de horas es menos relevante que la propia calidad del sueño. Durante el sueño, y en sus distintas fases, ocurre el milagro de “la reparación”. Es como si nuestro organismo entrara en el taller de chapa y pintura y lo dejaran en perfecto estado de revista. Se repara el daño celular sufrido durante el día, el cerebro ordena, almacena y desecha carpetas e información que no necesita, nuestros neurotransmisores y hormonas se reequilibran… Es imposible sentirte fuerte y feliz si no descansas bien.

No le robes horas al sueño. Y si eres de los que tienes problemas para conciliar el sueño o te despiertas antes de lo previsto, practica alguna técnica de relajación muscular. Verás cómo te quedas dormido profundamente después de llevar practicándola varios días.

Hacer ejercicio físico

Muchas personas no realizan ejercicio físico porque se sienten agotadas, sin saber que el hecho de realizar deporte incrementa nuestro nivel de energía física y emocional. Salvo que salgas a correr una maratón con la que puedes quedar exhausto, realizar actividad física diaria nos empodera y nos llena de energía y vitalidad. El ejercicio no solo nos revitaliza, sino que además ayuda a disminuir la fatiga.

Las personas que se sienten agotadas se encuentran como la pescadilla que se muerde la cola. El agotamiento les lleva a creer que descansar en el sillón les aumentará la energía. Lo priorizan antes que hacer algo de actividad física. Creen que el deporte todavía les agotará más. Pero esto no es cierto. De hecho, las personas que sufren algo de insomnio no deberían realizar ejercicio por la noche, ya que es un potente activador cognitivo y, después de realizar actividad física, a veces cuesta volver a relajarse.

Busca tu momento, tu deporte, pero no tu excusa. Solo tienes que anotarlo en la agenda, hacerle un hueco y convertirlo en una prioridad. Y si puedes comprometerte con alguien más, mejor. Así será más difícil desfallecer en tu propósito.

Ríe, a carcajadas

Una de las mejores medicinas es el sentido del humor y la risa a carcajadas. ¡Fíjate a continuación cuánto podría favorecerte!

  • La risa libera endorfinas, nuestra droga natural de la felicidad.

  • La risa es una respuesta antagónica a la ansiedad, ya que relaja la musculatura. ¿Recuerdas lo a gusto que te quedas cada vez que sueltas una carcajada? Te quedas como nuevo.

  • El humor y la risa relativizan. Con ello nos enfrentamos a los problemas con menos miedo, mayor creatividad y con un estado emocional que permite buscar soluciones.

  • La risa mejora nuestro sistema inmunológico. Hay estudios que relacionan la risa con las defensas. De hecho, las personas deprimidas y ansiosas pueden deprimir también su sistema inmunológico y coger más catarros, infecciones y otros trastornos.

  • Reduce los niveles de dolor. El dolor es un sentimiento subjetivo y cada uno lo percibe de forma distinta. Pero sí es cierto que después de una sesión de risoterapia, muchas personas dicen sentir alivio en su dolor crónico.

El mayor aporte de energía, una buena alimentación

Comer de forma apropiada, la cantidad y los alimentos adecuados, es clave para sentirnos fuertes y vitales. Dado que cada uno de nosotros tenemos estilos de vida, necesidades y gustos distintos, sería genial que pudiéramos contar con la ayuda de un nutricionista, de un profesional riguroso, no de cualquier mindundi que se atreva a asesorar en algo tan importante como es la alimentación. Pero, sin duda, una fuente de energía y vitalidad es el combustible que metes en tu cuerpo. No puedes funcionar con diésel si eres gasolina.

Toma diez minutos diarios de sol

Tomar el sol es revitalizante. Ya, no siempre está disponible cuando uno lo necesita, y mucho menos en esta época invernal. Varias son las investigaciones que recomiendan estar expuesto de forma consciente a la luz natural porque ayuda a regular nuestro reloj biológico.

Formas de coger sol hay muchas. Salir a la terraza, ir caminando al trabajo, tomar el café en una terraza, pasear… Además, con la mayoría de ellas puedes matar dos pájaros de un tiro. Tomar sol en la terraza y meditar, tomar sol y salir a correr, tomar sol y pasear.

La energía es fundamental para vivir. No solo nos ayuda a cumplir nuestros propósitos, sino que además nos cambia el estado de ánimo. Es muy difícil estar de buen humor cuando te sientes fatigado. Con estos cinco sencillos consejos puedes cambiar tu estado de energía. Y si encima le añades relacionarte con amigos, dedicarte tiempo, cuidar tu cuerpo, comer sentado, tomar pequeños descansos durante el día, hacer una minisiesta, pensar en positivo… entonces, lo bordas.

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