VidaCaixa estructura su compromiso con sus diferentes grupos de interés – clientes, empleados, accionista, sociedad, medio ambiente – sobre la base de sus valores corporativos: Confianza, Calidad y Dinamismo, unos valores que están integrados en su gestión.

Estos tres valores centrales constituyen la identidad de VidaCaixa y a través de ellos se crean día a día verdaderos vínculos de relación con los grupos de interés.

Confianza

Mantener la confianza, no sólo de empleados y clientes sino también de las oficinas de “la Caixa” y los mediadores, es uno de los principales objetivos de VidaCaixa. La confianza se gana día a día, se basa en la credibilidad y se sustenta en la seguridad y fiabilidad de los productos y servicios comercializados, ofreciendo la mejor relación entre valor y esfuerzo, con solvencia en la gestión. Para ello, VidaCaixa aspira a alcanzar en todo momento las más altas cotas de profesionalidad, haciendo bien la tarea, tomando las decisiones justas y cumpliendo las promesas adquiridas ante los clientes asegurados.

La confianza guía las relaciones de la compañía y se convierte en el marco de referencia de decisiones y actuaciones, como expresión de la vocación de servicio a los clientes, a las oficinas de CaixaBank y a los mediadores. Por eso se impulsa entre los integrantes de la plantilla un trato honesto y humano, cercano, siempre respetuoso y basado en el diálogo, intentando ser cada vez más claro y transparente en la relación y en los productos ofertados.

Calidad

Ante todo, VidaCaixa ofrece soluciones de calidad, con amplias coberturas, útiles e innovadoras, que dan respuesta a las necesidades de aseguramiento y de previsión social de los clientes, aportando un elevado valor añadido. Pero la atención de la compañía por la calidad no se limita a ofrecer los productos más adecuados. Impregna el quehacer diario, llevando a la organización a ofrecer a cada asegurado un servicio del más alto nivel, próximo, ágil y eficaz, que da respuesta a sus expectativas y que no genera dificultades a las oficinas de CaixaBank ni a los mediadores.

VidaCaixa utiliza la innovación tecnológica como herramienta clave para la mejora de sistemas y procesos, pero no sólo eso. Se gestiona pensando en el cliente, manteniendo con él un diálogo claro y abierto, informándole con transparencia y haciendo el esfuerzo de situarse en su lugar para interiorizar de la manera más eficiente sus necesidades e inquietudes.

Esta voluntad de calidad en el servicio supone que cada uno de los integrantes de la plantilla aporta al equipo lo mejor de sus competencias profesionales, continuamente actualizadas, comprometiéndose con el trabajo y desarrollando con eficiencia cada una de las tareas.

Dinamismo

VidaCaixa no se limita a vender productos, sino que procura ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades y expectativas de cada una de las personas que le otorgan su confianza.

Para ello, VidaCaixa debe ser capaz de identificar, e incluso anticipar, las nuevas necesidades de aseguramiento y previsión, las cuales evolucionan según el momento y las circunstancias de cada persona y de la sociedad.

Más allá del cumplimiento de la labor de aseguramiento, se orientan los esfuerzos para mantener una actitud innovadora, aportar nuevas ideas, y proponer y realizar mejoras en todos los productos y servicios de manera permanente. La preparación y la experiencia de la plantilla de VidaCaixa conforman la base ideal desde la que se alcanza esta indispensable proactividad.

Por otro lado, la capacidad de dar una respuesta ágil y adecuada a las expectativas de los clientes, incluso anticipándose a sus demandas, se mantiene como un rasgo identificador de VidaCaixa y es uno de los factores más relevantes que contribuyen a preservar la posición de liderazgo de VidaCaixa en el mercado.